lunes, 28 de septiembre de 2015

Bahía de Kotor: Bordeando su costa visitando Herceg Novi, Perast y Kotor

Hace algunas semanas os contaba cuánto nos había gustado visitar el Parque Nacional de Durmitor (ver aquí). Hoy regresamos a Montenegro y nos detendremos en un lugar privilegiado donde podremos admirar uno de los paisajes más extraordinarios no sólo del país sino de toda la costa adriática. Se trata de la Bahía de Kotor, situada en la parte suroccidental de Montenegro.
Por su aspecto, se conoce como el fiordo más meridional de Europa o también como el único fiordo del Mediterráneo pero su origen es bien distinto ya que se trata del cañón sumergido de un río, el desaparecido río Bokelj.
Su relieve es muy accidentado lo que le da ese aspecto tan majestuoso. La mejor manera de hacernos una idea general es desde diferentes puntos de la carretera R13/R1 desde donde obtendremos unas vistas espléndidas del conjunto de la bahía y los montes calcáreos de Orjen al oeste y Lovcen al este.





 

Un mapa también nos será de gran ayuda para identificar las diferentes bahías, ya que en realidad está formada por bahías más pequeñas unidas por estrechos canales.


Cerca de la frontera con Croacia se encuentra la bahía de Herceg Novi (Castelnuovo) ciudad que se considera la puerta de entrada. Las bahías de Risan y Kotor son las más interiores y en la parte más externa se encuentra la bahía de Tivat.







Boka Kotorska (o bahía de Kotor) tiene un total de 107km de costa y en su punto más profundo entra 28km tierra adentro. La parte más estrecha se conoce con el nombre de Estrecho de Verige, con tan sólo 340m de ancho.
Recorrer su costa desde Herceg Novi a Tivat puede suponer menos de dos horas sin bajar del coche pero sería un error no detenernos para hacer algunas visitas, especialmente la ciudad de Kotor, aunque también otras como Herceg Novi o el pequeño pueblo de Perast.


HERCEG NOVI

A pocos kilómetros de la frontera Croacia-Montenegro, se llega a Herceg Novi. Es una ciudad con buen clima prácticamente todo el año, muchas horas de sol y buenas playas. En nuestro caso, dimos un paseo por su ciudad vieja o Stari Grad. Entramos por una de las puertas de la muralla y nos encontramos en la Trg Herceg Stjepana, una bonita plaza con algún restaurante, galerías de arte y tiendas de recuerdos, una fuente central y la iglesia ortodoxa del arcángel San Miguel (Sveti Arhangela Mihaila).




Paseamos sin rumbo por las calles de la ciudad antigua que conserva influencias de los distintos pobladores. Los otomanos estuvieron durante dos siglos (de 1482 a 1687), luego los venecianos hasta 1797 y también el Imperio austrohúngaro. Incluso los españoles durante un brevísimo período de tiempo  (1538 a 1539), por ello nos puede sorprender encontrar la Fortaleza Española.





Hay otra fortaleza, Forte Mare, que tal como el nombre indica está junto al mar. En la gran plaza de San Jerónimo encontraremos la iglesia del mismo nombre y un mirador espléndido.





La puerta más fotografiada de Stari Grad es la que tiene la torre del reloj bajo la cual hay unas escaleras que conducen a Trg Nikole Durkovica, la plaza más animada de la ciudad.





Trg Nikole Durkovica

Desde Herceg Novi hasta Perast vamos recorriendo la costa entrando de lleno en la bahía y haciendo varias paradas.
Si el único interés es visitar la ciudad de Kotor o se va justo de tiempo y no se quiere bordear la bahía, una opción es utilizar el ferri que cruza de Kamenari a Lepetane, poco antes del estrecho de Verige (ver el mapa de arriba). 








PERAST

Es un pueblo encantador, además nos recibe con sol tras un día muy nublado y gris. Está situado a los pies de la colina de San Elijah (873m) frente al estrecho de Verige donde se funden las dos bahías interiores de Risan y Kotor.




A poca distancia de su costa se ven dos diminutas islas a las que se puede llegar con las barcas turísticas que ofrecen el servicio. Una es la isla de San Jorge (Sveti Djordje) con un monasterio benedictino dedicado al santo y la otra es una isla artificial creada en el siglo XV, Nuestra Señora de la Roca (Gospa od Skrpjela) con una iglesia del siglo XVII.










El pueblo es muy pequeño, por lo que nos permitimos el lujo de quedarnos un buen rato en una cafetería frente a la bahía, contemplando el paisaje y disfrutando de un momento de relax.
Durante los siglos XVII y XVIII fue un lugar rico y próspero, muestra de ello son las siete iglesias que tiene un pueblo de 350 habitantes, destacando la iglesia de San Nicolás (Sveti Nikolai) con su torre de 55 metros y los diecinueve palacios catalogados, la mayoría barrocos, que pertenecieron a las 12 familias nobles del lugar.
También quedan restos de una antigua fortaleza, la Fortaleza de la Santa Cruz.










Tras visitar Perast, seguimos recorriendo la bahía donde vemos varios criaderos de ostras hasta llegar a Kotor.








KOTOR

Es quizás el lugar más turístico de Montenegro después de Budva, la reina del turismo montenegrino de sol y playa.
A Kotor llegan grandes cruceros y “los días que toca” llenan sus estrechas calles de gente que seguro dejan contentos a los propietarios de las muchas tiendas y restaurantes.










Está situada prácticamente al final del fiordo en un puerto natural del Adriático. Cuando estuvo bajo la República de Venecia, la ciudad se fortificó para protegerse de los turcos y posteriormente se estableció una base naval del Imperio austrohúngaro hasta 1919 cuando ya pasó a formar parte de Montenegro.




Su patrimonio arquitectónico es principalmente herencia de la época veneciana pero también tiene influencias otomanas. La ciudad antigua de Kotor forma parte del Patrimonio de la Humanidad que, junto al P.N. Durmitor son los dos únicos lugares de Montenegro que a día de hoy están en la lista de la UNESCO.
Durante el terremoto de 1979 muchos de los edificios fueron dañados pero gracias a la ayuda de la UNESCO la restauración se llevó a cabo en un breve período de tiempo.






La ciudad antigua es pequeña y se puede visitar perfectamente en medio día. Cada calle tiene alguna iglesia, algún palacio o algún rincón de interés, por lo que lo mejor es dejarse llevar por su laberinto de calles empedradas e ir descubriendo todos estos lugares.






Tras cruzar la puerta de la muralla donde el león de San Marcos nos recuerda su pasado veneciano, entramos en la Plaza de Armas (Trg od Oruzja) con su torre del reloj de 1602 y la piedra de “la vergüenza” de forma piramidal.
Su trazado medieval es muy irregular y los palacios se encuentran en diferente estado de conservación. La mayoría se construyeron entre los siglos XII y XIV cuando el puerto de Kotor rivalizaba con los de Ragusa (actual Dubrovnik) y Venecia.








La muralla que envuelve la ciudad antigua tiene 4.5 kilómetros ya que “trepa” por la montaña formando una auténtica fortaleza.
Desde la fortaleza se distingue la forma triangular de la ciudad antigua.






En cuanto a la multitud de iglesias, la que tiene más valor arquitectónico es la catedral románica de San Trifón (Sveti Tripun) (S. XII), pero con posteriores remodelaciones debido a varios terremotos que ha sufrido a lo largo de los siglos.






Catedral de San Trifón

Curiosidad: aunque el museo más importante de la ciudad es el Museo Marítimo, hay un singular museo de los gatos. La entrada cuesta sólo 1€ y se destina a alimentar a los gatos de la ciudad que como podréis ver hay muchos.
No lo pudimos visitar porqué justo acababan de cerrar cuando llegamos pero puede ser una opción divertida si viajáis con niños y os gustan los animales. Visitamos un museo del gato en Kuching (Borneo) y pasamos un buen rato.


Aunque en la foto aparezca un perrito, este edificio alberga el Museo de los gatos

Sugerencia: Nosotros nos quedamos dos noches en Kotor. Por supuesto es muy recomendable cenar en alguno de los muchos restaurantes que hay en el interior de la muralla, en nuestro caso comimos en el restaurante “Regina dal Gusto” en la plaza de la catedral.




Pero si tenéis la oportunidad, no os perdáis una cena junto a la bahía con las vistas de Kotor y su fortaleza iluminadas. La situación ideal es Muo, un pueblo a 2 ó 3 kilómetros de Kotor, justo en el lado opuesto de la estrecha lengua que forma su bahía. Hay varios restaurantes, nosotros comimos en  Kanoba Boka bay. Además de disfrutar de la situación privilegiada, comimos muy bien. Risotto de gambas, doradas frescas pescadas en la bahía, pastel casero de cerezas y un vino blanco bien fresquito. Eso sí, para evitar sorpresas, preguntar antes el precio de las doradas (que no estaban en la carta). Un día es un día.


Vista de Kotor desde Muo
  


8 comentarios:

  1. Precioso recorrido y las fotos de la bahía o fiordo desde el monte, de impacto. Tuvimos la oportunidad de hacer este mismo recorrido desde Dubrovnik, hace ya más de 10 años, y recuerdo haber parado también en una curiosa población, llamada Svetli stefan, convertida todo ella en complejo turístico, que estaba ubicada en el mar y unida a tierra firme por un estrecho paso. La verdad es que era muy curioso y diría que estaba en la zona.

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    1. Sveti Stefan está cerca de Budva, no es Bahía de Kotor. En otra entrada explicaré la ruta que hicimos por esa zona, Cetinje y el Parque nacional Lovcen, también muy bonito. Sveti Stefan es un resort de súper lujo, por cierto, ¿sabías que es dónde celebró su boda el tenista serbio Novak Djokovic? Al alcance de unos pocos.

      Un abrazo

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  2. Sin duda es una zona que poco a poco irá aumentando su potencial turístico.
    Muy bonitas tus fotos Teresa.

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    1. Tienes razón. Turín tiene mucho que ofrecer y los vuelos low cost están contribuyendo a que poco a poco se vaya conociendo. Un saludo

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  3. Que maravilla de sitios. Por tu culpa anadi hace algun tiempo a Montenegro a mi lista de viajes, que no para de crecer. Me guardo esta entrada porque seguro que me viene bien para cuando vaya por alli. Las fotos tambien son estupendas.

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    1. Gracias Tawaki. Es lo que tiene leer blogs, las listas se alargan y se alargan, jajajaj

      Saludos

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  4. Muchas gracias por contarnos al detalle vuestro bellísimo viaje. Yo tengo previsto viajar este año a Croacia y pensaba coger como opcional la visita a Mostar. Ahora que he visto la belleza de la Bahía de Kotor no tengo ninguna duda de que la visita opcional que elegiré será esta bahía y, a ser posible, (es un viaje organizado) visitar también Herzeg Novi ... por ver la Turdava Spanjola entre otras cosas. Un saludo

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    1. Muchas gracias a ti por el comentario. Espero que te guste tanto como a mí, yo creo que también llegarás enamorada de la zona.

      Un abrazo

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