viernes, 30 de agosto de 2013

Las casas gremiales en Flandes

Si algo tienen en común las más importantes ciudades flamencas son sus magníficos edificios civiles conocidos como casas gremiales.
No es una arquitectura exclusiva de Flandes pero sí que en Amberes, Gante, Brujas o Bruselas podemos ver algunos de los edificios más representativos.
Acostumbran a estar agrupadas en una misma calle o plaza ofreciendo un conjunto realmente bello. Algunas tienen ricas decoraciones, otras son más simples, pero todas tienen algún elemento que hace referencia al gremio al cual pertenecen o al santo patrón que les protege.

Pero estas estupendas casas gremiales no representan únicamente un tesoro arquitectónico sino también un testimonio de la importancia que tuvieron estas ciudades en el pasado y del gran poder económico de los gremios el cual se reflejaba en sus edificios.


Amberes. Casas gremiales en Grote Mark


EL ORIGEN DE LOS GREMIOS

Los gremios nacieron en Europa en la Baja Edad Media. Tras la caída del Imperio romano y las invasiones germanas, las ciudades se fueron despoblando y Europa vivió un largo período de ruralización bajo un régimen feudal. En el siglo XI empiezan a aparecer artesanos especializados que se iban diferenciando de los campesinos. En sus inicios, también debían entregar la mayor parte de sus artículos al señor feudal pero con el tiempo pasaron a disponer de la casi totalidad de lo que producían pudiendo llegar a vivir de los beneficios que les reportaba su actividad. Estos artesanos junto con los comerciantes se fueron asentando fuera de los límites del señor feudal. Se instalaban cerca de alguna fortaleza, de algún río o en algún cruce de caminos, poniendo la semilla de lo que serían las futuras ciudades. A esas zonas las llamaron Burgos y sus habitantes eran los burgueses, palabra que más adelante adquirió otro significado.
A medida que los Burgos iban creciendo el señor feudal intentaba seguir cobrando los tributos y regular la producción de los artesanos, lo que llevó a éstos a agruparse para tener más fuerza frente al señor feudal, naciendo así los primeros gremios. Así pues, se encontraban los gremios de curtidores, zapateros, tejedores, herreros, carpinteros, tintoreros, panaderos … 
Se regían por una serie de normas para evitar la competencia entre sus propios miembros, controlaban la oferta y los precios pero también tenían una función social ya que se preocupaban de la seguridad de sus integrantes, se hacían cargo de las viudas o huérfanos del gremio, de las exequias de los muertos, etc.
Se encargaban de la formación de sus asociados bajo una jerarquía de maestros (el dueño y director del taller), oficiales (empleados asalariados) y aprendices (recibían una formación pero no tenían salario).
Poco a poco muchas familias salieron de la miseria gracias a la aparición de estas organizaciones gremiales.
Lo cierto es que cada gremio tenía el monopolio del producto que fabricaban sus asociados ya que controlaban las materias primas, su calidad, la producción y lógicamente, el precio.

Cada gremio tenía un santo patrón alrededor del cual nacieron las cofradías las cuales estaban patrocinadas por la Iglesia.

A lo largo de los años este sistema se fue consolidando y su mayor expansión tuvo lugar durante el siglo XVI, especialmente en España, Italia y Países Bajos de tal manera que durante la Edad Moderna fue la unidad básica de producción. Ya en el siglo XVII se fueron debilitando y principalmente en la segunda mitad del XVIII con el inicio de la Revolución Industrial, los talleres artesanales fueron cerrando y los gremios fueron muriendo sustituyéndose por una industria privada de carácter más individualista cuyos obreros se agruparían en sindicatos.

Grande Place en Bruselas


IMPORTANCIA DE LOS GREMIOS EN FLANDES

De forma general, la mayor parte de los productos artesanos que se producían en las ciudades se destinaban al consumo local y zonas rurales cercanas. Sólo en las regiones más desarrolladas, como Flandes, hubo una producción para el mercado internacional.
A medida que Flandes crecía y se hacía más poderosa, sus ciudades prosperaron rápidamente. Brujas se convirtió en el centro principal del comercio en Europa debido a la monopolización de la tela británica, que atrajo a banqueros y financieros de Alemania y Lombardía. Gante se especializó en la lana y también prosperó. El comercio se fortaleció y surgieron los poderosos gremios de fabricantes y comerciantes.
A nivel europeo, los gremios más poderosos eran los que estaban relacionados con la industria textil (algodón, lana, seda o lino) de ahí la gran importancia de los gremios instaurados en las ciudades flamencas dedicados al sector.
Entre los siglos XII y XV Flandes destacó por su riqueza gran parte de la cual se destinó no sólo a la construcción de sus edificios gremiales sino también a la construcción de grandes edificios públicos, tanto religiosos como civiles, ya fueran los magníficos ayuntamientos, con los beffroi o torres del reloj, las lonjas de comercio, nuevos hospitales o unas impresionantes catedrales góticas.

Edificio de la Lonja en la Plaza Grote Markt. Brujas

Beffroi en la Grote Markt. Brujas

Las casas gremiales tenían varias funciones: depósito de mercancías, mercado, lugar de reunión, lugar para la celebración de fiestas...

Los gremios fueron también mecenas de arte, gracias a los que algunos artistas flamencos como los hermanos Van Eyck o Bosch pudieron crear sus obras más representativas.


Los gremios en BRUJAS


Casas gremiales en Grote Mark, Brujas (vista desde le Beffroi)

Podríamos decir que la prosperidad llegó a Brujas por casualidad. En el año 1134 hubo una gran tormenta y la fuerza del agua abrió un canal natural, el Zwin, que conectó la pequeña ciudad con el Mar del Norte.
Lejos de ser un inconveniente, aquel suceso la convirtió en uno de los puertos más importantes de la Europa medieval, en el centro de comercio de los famosos paños flamencos. Su importancia se incrementó cuando entró en la Liga Hanseática, una federación de comercio de ciudades de los Países Bajos, Alemania y Escandinavia.
La ciudad creció enormemente construyéndose sus murallas bajo el patronazgo de los Condes de Flandes llegando a ser una de las más ricas de Europa.
Su actividad bancaria creció en paralelo a la actividad comercial y la hicieron un prestigioso centro internacional de pagos y de crédito.

Casas gremiales. Brujas

Beffroi. Brujas


Brujas empezó a decrecer hacia finales del siglo XV cuando el cauce del río Zwin se encenegó, ocasionando su desconexión con el mar y la consecuente pérdida del puerto en el siglo XVI, lo que causó su decadencia.
Las casas gremiales se encuentran en la Grote Markt o Plaza del Mercado, en el mismo corazón de la ciudad. En algunas ciudades, como es el caso de Brujas, junto a las lonjas de mercado se encontraban los ayuntamientos a modo de centro administrativo con sus grandes torres anejas, que tenían una función civil a veces y religiosa, otras. Su célebre campanario (Beffroi en francés o Belfort en neerlandés)  es una torre octogonal del siglo XIII levantado sobre Les Halles, donde se gestionaba gran parte del comercio de la ciudad.
La estatua del centro de la plaza describe a dos héroes, el carnicero Jan Breydel y el tejedor Pieter de Coninck que en 1302 dirigieron el alzamiento contra los comerciantes ricos que dominaban los gremios.

Lonja de Brujas

Jan Breydel y Pieter de Coninck que se alzaron contra los gremios dominantes

El Ayuntamiento se encuentra en la Plaza Burg, muy próxima a la anterior. Se trata de la construcción gótica más antigua entre los ayuntamientos de Bélgica, con una impresionante sala gótica  que se puede visitar.
El conjunto de casas gremiales de Brujas en la Grote Markt es muy compacto y sus fachadas de ladrillo escalonadas le dan un toque muy característico.

Plaza Burg y Ayuntamiento. Brujas

 
Vista general de Brujas


Los gremios en GANTE


Vista de Gante y sus casas gremiales junto al río Leie

Las más bonitas casas gremiales de Gante se encuentran en un lugar privilegiado que no se puede pasar por alto si se visita la ciudad. Se trata del puerto medieval Graslei, el lugar más concurrido, tanto por turistas como por sus habitantes.
El Graslei o muelle de las hierbas y hortalizas presenta una hilera de casas gremiales con aguilones construidas a lo largo del muelle entre los siglos XIII y XVII cuando el canal navegable formaba el puerto de Gante. En el mismo centro urbano se unen las aguas del río Leie con el río Escalda.
Para apreciar mejor sus fachadas debe cruzarse el puente del río Leie hasta Korenlei o muelle del grano, en la orilla opuesta.

Casas gremiales en el muelle Graslei,  vistas desde el muelle Korenlei. Gante


Graslei y Korenlei, en las respectivas orillas del río Leie. Gante


Casas gremiales en Korenlei o muelle del grano
Casa gremial de los medidores de grano. Korenlei, Gante

Para los artesanos, comerciantes y mercaderes estos edificios no sólo fueron el centro de su actividad comercial sino también el de sus actividades sociales más importantes, de tal forma que dentro de cada uno de ellos han tenido lugar muchos sucesos importantes a lo largo de la historia de la ciudad.
Cada casa del muelle tiene su propia historia, así pues encontramos el almacén de trigo, la casa gremial de los mediadores de granos, la casa gremial de los marineros libres o la de los recaudadores de impuestos, formando todas ellas un patrimonio de la pujante economía gantesa durante la Edad Media y la Edad Moderna.

Detalle casa gremial. Graslei

Detalle casa gremial. Graslei

Detalle casa gremial. Graslei

Aislada y un poco alejada de las anteriores, podemos ver otro interesante ejemplo. Se trata de la Casa Gremial de los albañiles (S. XVI) que se encuentra enfrente de la Iglesia de San Nicolás. En la parte superior de la fachada escalonada, bailan seis bufones al ritmo del viento. Bajo el edificio, que es propiedad de la Federación de Turismo de Flandes Oriental, se conserva todavía un sótano del s. XIII.


Casa gremial de los albañiles. Gante

 
Vista desde el Beffroi. Catedral de San Bavón y a la izquierda casa gremial

Detalle casa gremial de los albañiles. Gante



En primer plano San Nicolás, detrás el Beffroi o campanario y al fondo la Catedral de San Bavón 


Los gremios en AMBERES


Grote Markt y casas gremiales. Amberes (esperando el desfile del 1 de mayo)

Imponente catedral de Amberes

Amberes tomó el relevo de Brujas y llegó a ser el principal puerto de Europa Occidental. En 1460 se creó la primera Bolsa moderna y adquirió gran relevancia a partir de 1531 cuando el Ayuntamiento la cambio de sitio y la amplió.
Ya en el siglo XVI, Amberes se consideraba un inmenso almacén de lana.
Es en esa época cuando se descubre la alta calidad de la lana de la raza merina perfecta para elaborar paños finos. Hay que tener en cuenta que en aquel momento histórico (reinado de Carlos V) las zonas de producción de la lana (Castilla) como algunas de las de transformación (Flandes) estaban en manos de un mismo rey, lo que favoreció que la ciudad de Amberes se convirtiera en uno de los ejes comerciales más importantes.


Casas gremiales en Grote Markt. Amberes

Las casas gremiales de fachadas escalonadas son todo un símbolo de la ciudad. Están ubicadas en la parte norte de la Grote Markt pero por desgracia no son edificios originales ya que la mayoría de casas se quemaron en 1576 y fueron reconstruidas posteriormente.

Todo el conjunto de la plaza es una auténtica joya. En el centro, una fuente representa a Brabo lanzando la mano del cruel gigante Druon al río Scheldt, un homenaje del triunfo del bien sobre el mal. El Ayuntamiento renacentista se construyó a mediados del siglo XIV pero fue también quemado por los españoles, reconstruyéndose años más tarde.
La casa más grande es la que se encuentra en el número 7. Es la llamada casa española (Pand van Spanje), correspondiente al gremio de los arqueros y en cuya fachada puede verse a San Jorge a punto de matar al dragón.

Detalle casa gremial. Amberes

A la izquierda, casa de los arqueros con la estatua de San Jorge matando al dragón

Otra de las casas interesante es Vleeshuis (vestíbulo del carnicero), una espléndida estructura gótica.


Los gremios en BRUSELAS

Es la capital administrativa de ese complejo país llamado Bélgica. Sin duda alguna, el lugar más representativo de la ciudad y en torno al cual gira toda su actividad, es la Grand-Place donde destaca el imponente edificio del Ayuntamiento construido en varias fases entre 1401 y 1455 y transformando la plaza en el centro de poder municipal.

Grand-Place en Bruselas. Ayuntamiento y casas gremiales al frente

Alrededor de la plaza se construyeron las casas de ricos empresarios y también las casas gremiales con alta influencia.
A diferencia de las casas medievales de Brujas o Gante, las casas gremiales de la Grande Place de Bruselas están muy decoradas, con notables esculturas simbólicas y objetos dorados. La mayoría son de estilo renacentista flamenco de finales del siglo XVI y comienzos del XVII, muy parecidas entre sí pero todas ellas diferentes.
Tras el bombardeo de 1695 por orden del rey Luís XIV se destruye la plaza casi por completo quedando en pie el Ayuntamiento y algunos de los edificios.
Fueron los ebanistas, carpinteros, albañiles, canteros, pintores y escultores belgas quienes decidieron reconstruir la plaza y en menos de cuatro años alzaron los edificios que componen el armonioso conjunto que contemplamos hoy en día.
Lógicamente, estos edificios se construyeron para albergar los gremios de artesanos que habían patrocinado su construcción.

Casas gremiales. Grand-Place, Bruselas

Detalle casa gremial. Bruselas

Las más representativas son:

En el nº 1: Delante del Ayuntamiento, fue el antiguo mercado de pan. La Maison des Boulangers o casa de los panaderos, adornada con un busto del rey español Carlos II y que aloja hoy el café-restaurante más popular de esta plaza, Le Roi d'Espagne.
Se identifica la fachada por seis figuras que representan los elementos para la fabricación del pan. El busto dorado que se ve sobre la puerta representa a su patrón, Saint Aubert. Se llama Casa del Rey aunque nunca ha albergado a un rey.

En los nº 2 y 3, La Brouette o la carretilla, edificio del gremio de los engrasadores.

En el nº 4, Le Sac o el saco, donde se instalaron los ebanistas y toneleros. La insignia que figura en la puerta muestra a un ebanista que enseña un bolso mientras que otro personaje mete la mano en él. Bajo sus ventanas se pueden admirar algunas herramientas características del oficio.

Detalle de la casa gremial de los ebanistas

En el nº 5 La Louve o la loba, adquirida por los arqueros a principios del siglo XVII. Observar el bajorrelieve que representa a Rómulo y Remo amamantados por la loba y coronada por un ave fénix que resurge de sus cenizas con la inscripción: “quemada, resucité aún más gloriosa gracias a los cuidados de la Guilda de Sebastián”.

Detalle de la loba amamantando a Rómulo y Remo. Casa gremial de los arqueros

En el nº 6 Le Cornet o la corneta, comprada por el gremio de los barqueros en 1434. Se reconoce por su frontispicio en forma de fragata imitando la popa de un galeón. Su fachada está decorada con elementos de ornamentación náutica tales como anclas o cabos.

En el nº 7 Le renard o el zorro, donde se encontraba la sede gremial de los merceros, identificada por la estatua de un zorro. En la fachada, entre querubines y festones, aparece San Nicolás, su patrono.

El zorro, en la sede de los merceros


En el nº 9, Le Cygne o el cisne. En 1698 fue reconstruida como vivienda particular pero en 1720 pasó al gremio de los carniceros. Actualmente alberga un café, famoso por haber sido frecuentado por Karl Marx, donde celebraba las reuniones del Partido de los Trabajadores y donde con Friederich Engels escribió el manifiesto comunista de 1840. El Partido obrero belga se fundó en 1885 en el mismo lugar.

En el nº 10, La Maison des Brasseurs, apodada L’Arbre d’Or, fue la casa gremial de los cerveceros. Actualmente alberga el museo de la cerveza y en ella reside la Confederación de las Cervecerías Belgas. Aunque este hermoso edificio perteneció primero al gremio de los curtidores y, más tarde, al de los tejedores, los cerveceros lo compraron ya en el siglo XVII.
Para formar parte de este poderoso gremio había que pasar un período de aprendizaje que finalizaba con un examen y luego se trabajaba durante un tiempo en la cervecería de uno de los miembros.

En los nº 24 y 25 La Chaloupe d’Or ou la Maison des Tailleurs (La chalupa de oro o la casa de los sastres). En lo alto de la casa, San Bonifacio bendice a los paseantes y Santa Bárbara, patrona de los sastres, adorna la parte superior de la puerta de entrada. En el frontón hay también una inscripción que hace referencia a su destrucción por los bombardeos: “la casa que el furor del enemigo destruyó con el fuego, los sastres la levantan y se la regalan a los magistrados”.

En los nº 26 y 27 se encuentra la casa que ocupaba el gremio de los pintores antes del bombardeo. Más tarde, acogió a Víctor Hugo durante su exilio en Bruselas tras el golpe de Estado que acabó con la II República.

Tanto la Grand-Place de Bruselas (en 1998) como los campanarios municipales de Bélgica y Francia (1999, 2005) pertenecen a la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Espero haber sido capaz de transmitir lo que representaron las asociaciones gremiales en Europa antes de la Revolución Industrial y concretamente en Flandes, así como trasladaros a la Edad Media y a la Edad Moderna, de las cuales conservamos unos tesoros góticos y renacentistas que se pudieron levantar gracias al gran empuje económico que vivieron estas ciudades.
Lo encuentro un tema fascinante y me apetecía hurgar un poco más tras lo que esconden esos magníficos conjuntos de casas gremiales que adornan sus calles y plazas.




12 comentarios:

  1. Hola Maria Teresa:

    Lo has transmitido estupendamente. Muchas veces vemos los edificios, los monumentos pero no alcanzamos a comprender ni los por qués ni los para qué. Tu lo has hecho estupendamente. Magníficas fotos que hacen, si cabe, más bellas a estas ciudades.

    Un abrazo

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    1. Gracias Fernando. Me lo he pasado muy bien escribiendo esta entrada y me alegro de que te haya gustado.

      Un saludo

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  2. Genial la entrada, macro post, fantásticas las fotos y las explicaciones.

    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

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  3. Muy buena entrada :) y me encantan las fotos!!... ya he estado en Bruselas y tuve oportunidad de ver con mis ojos las casas con sus distintivos del gremio, realmente llama la atención!

    Saludos!

    Gaolga

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    1. La Grand-Place de Bruselas es preciosa. Si alguna vez tienes la oportunidad de conocer las otras ciudades, no te lo pienses dos veces porqué te encantarán.

      Un abrazo

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  4. Super interesante lo de los gremios, pasamos en Bruselas dos noches y nos encantó.
    Bélgica tiene ciudades preciosas: Brujas,Amberes, Gantes,Lovaina,etc ..
    Se nota el poder de los ricos de la época, sus casas eran verdaderas obras de arte. Volveriamos !!!
    Un abrazo desde Las Palmas.
    http://siemprejuntosporelmundo.blogspot.com.es

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    1. No conozco Lovaina pero es una de las ciudades belgas que tengo muchas ganas de conocer.

      Un abrazo

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  5. Que fotos más bonitas y más vistosas!
    Yo tengo muchas ganas de visitar bien Bélgica, solo he estado en Antwerpen y no es lo mismo.
    Me ha gustado mucho el enfoque que le has dado sobre los gremios de cada una de las poblaciones.
    Un abrazo,
    Vero.

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    1. Gracias Verónica. Tenía muchas ganas de hacer esta entrada, celebro que te haya gustado.

      Un abrazo

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  6. Lástima no haber tenido este post a mano cuando estuve por la zona. Cómo dice Fernando, nos solemos quedar en observar la fachada de los edificios sin comprender su trasfondo.
    Muy divulgativo todo lo que nos has comentado.
    Un saludo

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    1. Me alegro que te haya parecido divulgativo, a veces me da la sensación de que me voy por las ramas.

      Un abrazo

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