lunes, 16 de julio de 2012

Con aromas de lavanda en la Provenza


Por fin hemos podido disfrutar del gran espectáculo que año tras año ofrecen los campos provenzales teñidos de añil. Era una espinita que tenía clavada desde hacía mucho tiempo, desde que viajamos por primera vez a la Provenza a finales del 92. El período de floración empieza a finales de junio y se limita a unas pocas semanas, por lo que si se quieren ver los campos de lavanda en su máximo esplendor, hay que organizar el viaje para esta época. Si la región es ya bonita de por sí en otras estaciones, lo de ahora ha sido un sueño hecho realidad, porque además de ser un auténtico lujo para la vista, el aroma que impregna todo el ambiente hace que te sientas en la gloria. El revoloteo de las mariposas y las abejas de flor en flor o el persistente canto de las cigarras convierten los campos provenzales en un lugar idílico.







Además de la lavanda, los campos de girasoles mirando al gran astro, las extensiones doradas del cereal ya casi todo segado, los bosques o los verdes viñedos colaboran en recrear una paleta de colores que enamoró a tantos artistas en el pasado y sigue cautivando en el presente. Los olivos, aunque en menor cantidad, también tienen su sitio, al igual que los elegantes cipreses que se levantan al cielo.
En centenares de ocasiones he visto las imágenes en postales, libros o folletos pero éstas, mis imágenes, las he captado no sólo con la cámara sino con el corazón porqué me han hecho sentir como pocas veces.






Aunque la flor de la lavanda crece en muchos jardines mediterráneos, su producción extensiva se limita a la Provenza francesa y en sus diferentes variedades se cultiva principalmente en la región del Luberon del Departamento de Vaucluse y en la planicie de Valensole en el Departamento de los Alpes de la Alta Provenza.
Según el clima y la altitud no crece por igual y su recolección puede adelantarse tras un período de sequía de la misma manera que un aguacero de última hora la puede retrasar. Esta vez quería asegurar el tiro y antes de partir me puse en contacto con cultivadores locales y con diferentes oficinas de turismo. Todos coincidieron en que los campos estaban en su punto de máxima floración y para allá nos fuimos. En algún momento llegué a pensar que me decepcionaría, me hacía tanta ilusión que quizás había puesto el listón demasiado alto, pero os aseguro que superó de largo las expectativas.
Las especies mayoritariamente cultivadas en la Provenza son la lavanda fina o “verdadera” y el lavandin conocido también como lavanda grasa, que presenta una mata mucho más voluminosa y abierta como si se tratara de un abanico.   
La primera es muy robusta y crece por encima de los 700 – 800 metros de altitud pero su rendimiento es muy bajo, obteniendo tan sólo de 15 a 20 kilos de aceite esencial por cada hectárea cultivada. El lavandin se cultiva principalmente en las planicies hasta los 600 metros y aunque es menos resistente a la sequía y al frío, produce de 60 a 150 kilos de aceite esencial por cada hectárea, representando actualmente más del 90% de todas las especies de la familia de las lavandas que se cultivan.






Cuando la flor está en su punto óptimo de maduración se procede a su recolección que lógicamente se lleva a cabo de forma mecanizada. Muchos de los productores locales tienen su propia destilería donde obtienen el aceite esencial cuyo destino será un perfume, un cosmético, un jabón o un detergente o incluso la aplicación directa de unas gotas en un masaje relajante.
Si dejamos secar un ramo de lavanda se convertirá en uno de los mejores objetos de decoración o unas flores dentro de los clásicos saquitos de tela pueden aromatizar nuestros armarios o por qué no, pueden servir para preparar una infusión gracias a sus propiedades tranquilizantes y ansiolíticas.





Hasta llegar a las modernas aplicaciones en aromaterapia nos tenemos que remontar a los egipcios y a los romanos que ya la utilizaban ampliamente para diversas aplicaciones. Alguna leyenda va incluso mucho más atrás y dice que Adán y Eva la trajeron del jardín del Edén.


Alambique de destilación

Cuando se empieza a recolectar, algunos productores abren sus puertas al público y muestran el proceso de destilación a la vez que sus bien surtidas tiendas ofrecen junto con la lavanda y sus derivados, otros productos de la tierra, como aceite de oliva o la cremosa miel de lavanda reconocida con una Identificación Geográfica protegida (IGP) bajo el nombre de "Miel de Provenza".
A lo largo de estos meses de floración y recolección, en muchos pueblos se celebra la Fiesta de la Lavanda, con varias actividades y exposiciones. Suelen llevarse a cabo demostraciones para enseñar como se recolectaba antiguamente y concursos de corte de lavanda a mano. También hay la posibilidad de visitar las destilerías, ver la actuación de diferentes grupos folklóricos o incluso sobrevolar los campos en helicóptero o en globo. 
No hace falta decir que los mercados con venta directa de los productos regionales y artesanía llenan las calles y plazas de estos pequeños pueblos.
Durante el resto del año, a excepción de enero, los interesados tienen la posibilidad de visitar el Museo de la Lavanda en Coustellet a 7km de Gordes. Un museo abierto desde 1991 donde se puede admirar una importante exposición de alambiques de cobre que desde el siglo XVI hasta la actualidad se han utilizado para destilar el aceite esencial.Durante este corto viaje de tres días nos acompañaron mis padres por lo que nos lo tomamos con mucha tranquilidad, siguiendo su ritmo pausado e intentando mostrarles algunos de los lugares que más nos habían cautivado en las anteriores ocasiones.
Así pues, destinamos un día a los campos de lavanda de Vaucluse y a pasear por algunos de sus pintorescos pueblos. Algunos de ellos, como Gordes, era la tercera vez que los visitábamos mientras que otros, como Roussillon, era la primera vez, después de seguir los buenos consejos de Gustavo del blog GusPlanet, un enamorado y gran conocedor de la Provenza.

Gordes


Gordes


Gordes

Vista desde Roussillon, el pueblo ocre

Roussillon

Roussillon

Roussillon

Roussillon

Campo de lavanda antes de llegar a Roussillon

Me extendería demasiado si me pusiera a escribir sobre el encanto de estos pueblos, sobre su mosaico de colores o sobre su luz, sobre sus fuentes de agua fresca o los grandes plátanos que dan sombra a sus plazas.
De todas formas, ya hablé de algunos de ellos en otra ocasión y si os interesa lo podéis encontrar aquí, aquí o aquí, y como no, en el magnífico blog de Gus Planet.

A muy pocos kilómetros de Gordes y a través de una estrecha carretera, se llega a la Abadía de Sénanque, una abadía cisterciense del siglo XII cuya imagen con los campos de lavanda en flor, juraría que es una de las que más aparece en guías, postales o folletos turísticos de esta zona de la Provenza. Esta luminosa imagen contrasta con el aspecto triste y solitario que presenta en invierno tal como se puede ver en esta otra foto tomada en diciembre de 2010. Independientemente del bucólico entorno donde se encuentra, la visita de la Abadía es también muy interesante. Se trata de una visita guiada de una hora de duración y aunque la explicación se hace sólo en francés, hay unos folletos disponibles en diferentes idiomas.

Abadía de Sénanque
Foto tomada en diciembre de 2010. Qué diferencia!!

Claustro Abadía de Sénanque

Claustro Abadía de Sénanque

Con lo visto el primer día ya me daba por satisfecha pero lo mejor estaba por llegar ya que es en los Alpes de la Alta Provenza, en la meseta de Valensole, donde se pueden contemplar los extensos campos con sus infinitos bancales ondulantes que se pierden hasta que alarga la vista. Esta fértil llanura tiene una extensión de 800 km2 donde predomina el cultivo de la lavanda y de los cereales. Por su clima benigno y sus días soleados durante la mayor parte del año, esta planta aromática ha encontrado en la meseta de Valensole el ambiente ideal para crecer y producir. Desde Valensole se puede seguir hasta Moustiers de Sainte Marie y el Cañón de Verdon, otro regalo de la naturaleza que hay que ver por lo menos una vez en la vida. Moustiers, igual que la mayoría de pueblos de la Provenza, se transforma radicalmente en verano. Tal como he dicho al principio, en esta ocasión íbamos con un objetivo muy concreto que atrae cada año a miles de personas pero la calma del invierno provenzal, aunque falto de color, tiene también mucha magia. 

Campos de lavanda en la meseta de Valensole





Moustiers de Sainte Marie

Lago Sainte Croix

Cañón del Río Verdon





30 comentarios:

  1. Sin lugar a dudas tiene que ser un espectáculo único, veré si algún año ahora que estoy cerquita me puedo acercar. Las fotos son espectaculares, como bien dices, llenas de colorido!!!! No conocía Rousillon pero me lo apunto también para próximas escapadas!!! Un abrazo. ;-)

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  2. La verdad es que por las fotos que has traído de vuelta parece que no decepciona. Son muy bonitos colores.
    Me ha gustado especialmente la foto de la abadía con los campos al frente, como dices, es totalmente de postal.
    Un saludo

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  3. Precioso relato sobre su estancia en la Provenza. Desde luego, los que desean conocer la región, deberían escoger el momento en el que la lavanda está en su máximo esplendor, para que su viaje sea aún más inolvidable.

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  4. @Babyboom:
    Si tienes la oportunidad, no lo dudes porqué os va a encantar!

    @Helena:
    El colorido en esta época del año es una pasada. Las imágenes de postal se repiten una y otra vez, todas muy parecidas pero no me canso de mirarlas.

    @Guía la Provenza:
    Muchísimas gracias por vuestro comentario. Lástima no conocer vuestra web antes de ir, pero me será muy útil para futuros viajes.

    Un abrazo a todos

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  5. Espectaculares campos de lavanda. Con tus magníficas fotos casi podemos oler el aroma que nos describes.
    Saludos.

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  6. Gracias cincuentones,

    Me alegro de que de una manera u otra consiga transmitir estas sensaciones.

    Un saludo

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  7. Mira que lo tuve cerca cuando estuvimos en Marsella... Creo que con tus fotos has sabido transmitir las propiedades ansiolíticas de la lavanda ya transmiten mucha tranquilidad... :)

    Sólo faltaba poder oler su aroma. Habrá que ir...

    Por cierto, muy bonitos los pueblos que mencionas, los desconocía pero creo que es un lugar del que enamorarse!

    Saludos!

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  8. Hola Kiana,

    Pues bien cerquita estuvísteis! Pero bueno, cada año se repite esta maravilla y allí está para que todo el mundo pueda disfrutar.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  9. simplemente alucinante
    los colores de la Lavanda , dan un aire de pelicula impresionante

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  10. Impresionantes las fotos, no sé cuál elegiría. La Provenza es una de las regiones de Francia que tengo pendiente, siempre he querido ver esos campos de lavanda.

    Saludos

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  11. Hola Bleid, Hola Elena

    Muchas gracias por vuestros comentarios. Es fácil sacar buenas fotos en un escenario tan precioso!

    Un abrazo

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  12. Hola

    sin palabras. Veo que has vuelto!!!
    Exactamente que días estuviste? ya sabía yo que el 23-24 de junio era muy pronto para ir.

    El año que viene me escaparé un fin de semana.

    Por cierto Valensole es espectacular!!! y Senanque, madre mía...

    Fotos de postal

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  13. Hola Sergio,

    Muchas gracias por tus comentarios. Fuimos exactamente los días 7, 8 y 9 de julio y acertamos de lleno. De todas formas, como puede variar un poco de un año a otro, mejor que antes preguntes en las correspondientes oficinas de turismo. Yo así lo hice y cuando me dijeron que los campos estaban en plena floración me dió un vuelco el corazón (¿has visto? rima y todo !!!)
    No me importaría repetir el año que viene ... y el otro, y el otro y el otro.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  14. gracias M.Teresa

    Nosotros fuimos con mi mujer, mi princesita y mi tarzán, aún así fue romántico pq se portan muy bien. Tengo unas fotos del campo de al lado de Rousillon de mi hija y mi mujer que me emociono y todo!!!

    Por cierto dónde os alojásteis? hay cada sitio que quita el hipo!!!
    no me extraña que Gus se vaya a vivir allí!!!

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  15. Amb aquestes fotos sento les cigales com canten, l'olor de la lavanda i fins i tot intueixo la tranquil.litat que transmeten aquests indescriptibles paisatges: de postal!!
    Desprès de sentir-te a tú i a la mama i de llegir les descripcions que fas, segú que hi anem (no sé quan, però hi anem)
    Gràcies per prendre'ls. Gràcies a tu han pogut veure una meravella que fa posar els ulles de la mama lluents. Un petò.

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  16. Patricia - 20 de Abril de 2013 - 22:32
    Acabo de regresar de mi primera visita a la Provenza. Y si, les aseguro que el principio de la primavera , o lo que es lo mismo, el final del invierno, también tiene su magia, falta el color, pero sospecho que lo bueno es ver todo con mayor tranquilidad a falta del turismo masivo. De todas formas, y como dice más arriba María Teresa, quedó la espinita clavada inevitablemente : quiero ver los campos de lavanda florecidos...si la Provenza me enamoró irremediablemente sin sus colores, sólo con algunos verdes, no puedo imaginar el sentimiento que debe despertar en su plenitud...

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  17. Hola Patricia,

    La Provenza es maravillosa en cualquier época, y cualquier excusa es buena para regresar una y otra vez.

    Un abrazo

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  18. Hola yo voy en junio es posbile ver los campos de lavanda a primeros de junio en algun sitio

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    1. Hola!

      Me temo que a principios de junio es muy pronto para ver lavanda en flor. De todas formas, mejor que contactes con la oficina de turismo de Vaucluse. Suerte!

      http://www.provenceguide.com/

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  19. Pues espero poder verlo así. Voy a pasar en dos semanas por allí porque voy a Italia y luego a la vuelta quiero estar unos dos o tres días por la zona. A ver si hay suerte!!

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    1. Seguro que te va a gustar. Además de los campos de lavanda, la Provenza tiene cientos de rincones encantadores.
      Un abrazo

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    2. Pues al final no los pudimos ver en flor... pero de los tres días que estuvimos por allí casi guardo mejor recuerdo que de una semana por Italia... Tengo que volver...

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    3. Bueno, pues la lavanda crece cada año....ya habrá más posibilidades, así podréis ir los tres ;)

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  20. Pues me ha gustado mucho leer tu experiencia, y si tengo ganas de visitar la provenza, ahora tengo más.
    Con unas amigas hemos decidido hacer una escapada para fotografiar y disfrutar de tanta belleza natural. Vamos para el puente de San juan 22- 24 junio, y esperamos ver los campos
    En flor. Tendremos suerte?

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    1. Muchas gracias Montse, me imagino que a finales de junio podréis ver campos en flor. Espero que os guste tanto como a mí.

      Un abrazo

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  21. Hola
    nosotros intentaremos ir en 2015 sobre la primera o segunda semana de julio . Estaran los campos florecidos?

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    1. Hola Mireia, teóricamente es una buena época para ir aunque la decisión final siempre la tiene la climatología. Es cuestión de ir siguiendo el tema unas semanas antes pero yo creo que acertaréis.

      Un abrazo

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  22. Habéis estado en Brihuega - Guadalajara? Dicen que son más bonitos los campos de lavanda que los de la provenza. Habrá que comprobarlo, ya que estamos a una hora en coche desde Madrid

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  23. Habéis estado en Brihuega - Guadalajara? Dicen que son más bonitos los campos de lavanda que los de la provenza. Habrá que comprobarlo, ya que estamos a una hora en coche desde Madrid

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    1. Estuvimos en Brihuega esta mismo verano. Hice una entrada en el blog, el enlace es el siguiente:

      http://mttj-viajesyexperiencias.blogspot.com.es/2016/07/campos-de-lavanda-de-brihuega-la.html

      Nosotros estamos a bastante más de una hora, ya que viajamos desde la provincia de Tarragona para ver los campos. Según mi opinión, son muy bonitos, preciosos, pero no puedo decir que superen en belleza a los de la Provenza. La mejor idea es visitar ambos lugares y cada cual que saque sus propias conclusiones.
      Saludos

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