jueves, 15 de abril de 2010

Algunas impresiones sobre Liverpool

Liverpool y Chester fueron las ciudades que elegimos para escaparnos algunos días de la pasada Semana Santa. ¿Motivos? Quedaría bien decir que somos unos incondicionales de los Beatles y que siempre habíamos soñado conocer la ciudad que les vio nacer o que el fútbol es nuestra pasión y queríamos pisar el estadio del Anfield, hogar del Liverpool Football Club. Ni una cosa ni la otra. La razón es mucho más banal: vuelo desde Reus a Liverpool que encajaba con los días festivos. Es lo que tiene el fenómeno low cost, que te anima a visitar lugares que quizás nunca antes te habrías planteado. Aunque a decir verdad, por Semana Santa, puentes y otras fechas en que la densidad de viajeros se multiplica, de low cost no tienen demasiado pero la ventaja de poder volar desde casa es una razón de peso.
Pocos días, pero los suficientes para hacerse una idea de la ciudad, con posibilidad incluso de acercarnos a Chester.
No me había creado grandes expectativas sobre esta ciudad del condado de Merseyside, que, como el nombre indica, se halla a orillas del río Mersey. Cuando uno no se hace demasiadas ilusiones, el resultado acostumbra a ser un éxito, al menos en mi caso.
Liverpool no forma parte de la lista de ciudades más bonitas de Europa ni posiblemente del Reino Unido, pero tiene algunos atractivos por los cuales merece una oportunidad.
Bajo mi punto de vista sus puntos fuertes son:

1.-La zona de los muelles, declarada en 2004 Patrimonio de la Humanidad en reconocimiento al papel que desempeñaron en la expansión del comercio y la influencia británica durante la época del Imperio.
2.-Unos estupendos museos, la mayoría de ellos gratuitos, y una interesante oferta cultural y de ocio.
3.-Los Beatles y lo que ello representa para la ciudad.




Liverpool vivió un largo período de esplendor que comenzó a principios del siglo XVIII debido precisamente a ese importante comercio marítimo y a mediados del siglo XIX entraban en el puerto más de treinta mil barcos. De aquellos años dorados se conservan importantes edificios, que lo son tanto por su arquitectura como por todo lo que representan. Las llamadas “Tres Gracias” son los edificios más emblemáticos del Pier Head, los que mejor transmiten la opulencia de tiempos pasados. Se trata de The Royal Liver Building, el primer rascacielos de Gran Bretaña con dos grandes torres rematadas por los liverbirds, convertidos en símbolos de la ciudad, The Cunard Building, cuna de la industria naviera británica y la sede del puerto,The Port of Liverpool Building, con su magnífica cúpula que recuerda la de la Catedral de San Pablo de Londres. Se levantan altivos uno al lado de otro compitiendo en espectacularidad, pero es el conjunto de los tres lo que potencia su belleza.









A pocos pasos de las “Tres Gracias” se encuentra el Albert Dock. Construido entre 1841 y 1848 fue uno de los primeros muelles cerrados. Tanto el muelle como el área que lo rodea, es una zona encantadora y en los antiguos almacenes se concentran algunos restaurantes, museos y tiendas. Hace tan sólo veinte años el escenario era del todo diferente. A finales de los 60, principios de los 70, el puerto y con él la ciudad de Liverpool entraron en declive. En 1972 se cerró el Albert Dock y se fue abandonando hasta convertirse en un lugar sucio y decadente. Una buena labor de recuperación ha convertido ese pequeño muelle en la niña mimada de la ciudad y como el ave fénix que resurge de sus cenizas nos muestra ahora su mejor aspecto.






Es aquí donde se encuentran algunos de los mejores museos de la ciudad: el Museo Marítimo de Merseyside que comparte edificio con el Museo de la Esclavitud y a pocos metros, la Tate Gallery, con una importante colección de arte moderno. El Museo Marítimo es un homenaje a la ciudad que durante 200 años dominó los mares. Una de las plantas está dedicada a tres de las peores catástrofes marítimas de la historia de la navegación: la del Titanic, Lusitania y Empress of Ireland. El Titanic pertenecía a la naviera White Star Line, fundada en Liverpool.
A lo largo de las diferentes salas se recuerda la historia de los miles de emigrantes que embarcaron en Liverpool hacia Nueva York en busca de una nueva vida o el importante papel que desarrolló Liverpool durante la 2ª Guerra Mundial en la sala dedicada a la Batalla del Atlántico.



La actividad del puerto de Liverpool va también ligada al más oscuro y vergonzoso capítulo de la Historia: el comercio de esclavos. El primer barco que zarpó hacia África en busca de esclavos lo hizo en 1699 pero se calcula que desde 1730 a 1770 salieron dos mil barcos negreros transportando miles de esclavos a las colonias de América y dejando suculentos beneficios que enriqueció a la ciudad. A finales del siglo XVIII, Liverpool controlaba el 40% del comercio de esclavos de Europa y el 80% del Reino Unido. Todo ello está bien documentado y de una forma amena en el Museo de la Esclavitud.
El Puerto marítimo de Liverpool es Patrimonio de la Humanidad desde 2004.



Muy cerca de la estación de tren de Lime Street se concentra la que llamaríamos zona neoclásica de la ciudad. No pasa desapercibido el imponente edificio de St George’s Hall y también otros edificios que albergan el Museo de Liverpool, la Biblioteca pública y la Walker Art Gallery. Sólo pudimos visitar el Museo de Liverpool el cual reúne varias colecciones en un antiguo edificio, inaugurado en 1860 y reconstruido en 1941. Destaca la importante colección de antigüedades egipcias, griegas y etruscas entre otras piezas.




Pero no sólo de cultura vive el hombre y la diversión también está garantizada en Liverpool.
Gran parte de esta diversión se concentra en Mathew Street - dígase Beatles Street - y alrededores. Muy lejos de caer en el olvido, la leyenda de los Beatles continúa creciendo y son muchos los lugares que hacen referencia a la mítica banda. The Cavern Club es el más emblemático, lugar donde actuaron 292 veces entre 1961 y 1963 y donde Brian Epstein, su descubridor y futuro manager, los vio por primera vez en acción el día 9 de noviembre de 1961: “Quedé impresionado de manera inmediata por su música, su ritmo y su sentido del humor sobre el escenario. E incluso más tarde cuando los conocí también quedé impresionado por su carisma personal. Y fue en ese mismo instante en donde todo comenzó..."
El ambiente es increíble y allí se reúnen tanto turistas – la mayoría - como locales. Escuchar algunas de sus canciones mientras se toma una pinta de cerveza después de un agotador día, es una excelente idea. En otros locales como The Grapes, The Abbey Road, Rubber Soul, Lennon’s Bar, Lucy in the Sky Café se pueden ver objetos que pertenecieron al grupo, delicia de los mitómanos. O también en el Cavern Pub, donde la estatua de un desgarbado John Lennon parece que nos invita a entrar.








Y uno no puede marcharse de Liverpool sin haber visitado el museo The Beatles Story, donde a pesar de no ser unos grandes expertos en las banda, disfrutamos de verdad. La exposición empieza explicando la forma como se conocieron, sus primeros representantes, el importante viaje a Hamburgo, su primera discográfica, Mathew Street y The Cavern, el nacimiento del fenómeno fans, el lanzamiento a EEUU, sus álbumes … todo muy bien ambientado y explicado por diferentes personajes que tuvieron alguna relación con la banda. En la última sección se muestra la carrera que siguió cada uno de ellos por separado. También hay algunos objetos personales, como diferentes guitarras y banjos, unas gafas de John Lennon, las famosas americanas sin cuello que crearon tendencia y el piano blanco con el que John Lennon interpretó “Imagine”.



Otro gran atractivo es que Liverpool es una ciudad que invita a ser recorrida a pie ya que la mayoría de los lugares de interés turístico se encuentran concentrados en un área reducida.

La ciudad que controló los mares, la que vio nacer a una de las bandas más emblemáticas que ha tendido jamás el panorama musical… Liverpool os espera.


Más imágenes de la ciudad:



















6 comentarios:

  1. Otro viaje interesante que me apetece hacer. Muy chulas las fotos!!

    ResponderEliminar
  2. Hola lacobum,
    Gracias por tu comentario. Ya sabes, cuando tengas la oportunidad, escaparte a Liverpool un fin de semana es una buena idea.

    Saludos

    M.Teresa

    ResponderEliminar
  3. Hola María Teresa:

    Como siempre, una magnífica crónica, bien documentada y excelentes fotos. Si además están Los Beatles por medio que son una de mis debilidades, se disfruta más.

    Como dice lacobum, después de leerlo, como el resto de los post, apetece ir.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Hola Fernando
    Si te gustan los Beatles supongo que ya habrás estado en Liverpool. Si no, déjate caer por allí cuando tengas la ocasión porqué disfrutarás seguro.

    Un abrazo

    M.Teresa

    ResponderEliminar
  5. Un bonito recorrido por estas dos ciudades desconocidas por muchos viajeros. Gracias por compartir Maria Teresa.Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Hola Aventurer@,
    No son ni mucho menos de las ciudades más conocidas de Europa pero ambas tienen suficientes atractivos para ser visitadas.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.